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lunes, 31 de agosto de 2009

balance

Dice la leyenda que, al nacer, cada uno recibe una bolsa de caracteres con los cuales armará las palabras que escribirá durante toda su vida. Estudiar y leer periódicamente hace que ganemos algunas más pero, fuera de eso, es todo lo que hay y habrá.
Los que no leen ni estudian periódicamente y son conscientes de esta finitud de letras se ven obligados a cometer un nuevo error por cada otro realizado. Así, si usaron una "v" en lugar de una "b", tendrán que cometer otra falta ortográfica cuando les toque escribir alguna palabra que contenga a esta segunda, utilizando la primera en su lugar. Balancear es el asunto.
Es por eso que, cuando tocó escribir el comentario de la foto, recordaron este caso y aplicaron el balance.



Safe Creative #0909014340679


Otra versión sobre el mismo error, aquí.

sábado, 1 de agosto de 2009

revelación

Esto es casi como abrir la ventana indiscreta. Está basado en un hecho real y acabo de juntar las frases de mi propio mail.

Poquitísimo tiempo atrás envié un correo que contenía esta oración:

Ojo que la tecnología avanzó mucho má, eh. Las muñecas con las que querés jugar ahora se dejan vestir pero también se revelan.

A lo que mi hermana mayor, en un acto de sublime pedagogía, respondió:

Valentina se revela como una niña fascinante pero se rebela contra su abuela porque quiere que la deje en paz.

No puedo hacer alarde frente a este párrafo, con su correspondiente error ortográfico, porque no hace dos meses que me corrigieron exactamente lo mismo, pero sí puedo poner lo que me mandó mi hermana. Y eso hago. Aun a costa de revelar secretos familiares y ortográficos.



Ayúdenme y armen ustedes una frase análoga a la corrección que me enviaron a mí, pero con lo que dice de Kiko.

Safe Creative #0907204142416

viernes, 10 de julio de 2009

somos un ejército...

...oculto en la tiniebla y en el anonimato, desagrupados y desconocidos hasta entre nosotros, pero un ejército al fin.
¡Gracias, Omar!



Como Omar, tú también puedes eduzar al soberano. Únetenos.

Safe Creative #0907104113349

viernes, 19 de junio de 2009

una vana y dos vacías

En vano has publicado, Clarín, enciclopedias y diccionarios, a cuál más moderno, con más infografías y con más acepciones que el otro, si a la postre no corregís las notas que publican tus periodistas.

En vano es tu poderío, Clarín, si sólo lo usás para desperdigar, desde tu portal, la ignorancia que otros siembran y la cultura chatarra que se reproduce en la basura y nos acecha desde las ventanas. La visión de la importancia de los medios de comunicación en la educación y la sociedad se te ha de haber nublado con los billetes que, en su escote, te acercó alguna vedette de pacotilla.

Y resulta que el banal, el insustancial, es Twitter...



Safe Creative #0906194038068

jueves, 28 de mayo de 2009

palabras de sobra

Días atrás hicimos una cena con unas invitadas especiales: las redundancias. Pese a que son amigas desde hace muchos años, con el tiempo nos hemos dejado de frecuentar aunque, no por eso, dejaron de estar presentes en nuestros recuerdos. Y lo saben. Justamente por eso aceptaron la invitación.

Llevó tiempo coordinar para que vinieran tantas, pero lo logramos. Y nos sentimos dichosos por ello. Por nuestro comedor desfilaron ResultadoFinal, LapsoDeTiempo y la siempre comiquísima y de buen humor AmbosDos. Las legendarias gemelas SubirArriba y BajarAbajo llegaron en un mismo auto con sus primas, también gemelas, EntrarAdentro y SalirAfuera. Para ahorrar nafta, según nos explicarían más tarde. No faltaron a la reunión YoPersonalmente ni YoEnLoPersonal -quienes están siempre atareadísimas y con agenda completa-; tampoco PreverConAntelación, aunque llegó un poco demorada. Ellas no fueron las únicas presentes, pero si me pongo a mencionarlas a todas no acabo más.

La comida fue informal, claro, porque así son ellas. Unas papitas fritas, unos palitos salados, unos manicitos. De tomar: agüita y apenas vinito. Charlamos largo rato sobre BueyesPerdidos y LaMarEnCoche, quienes no fueron de la partida pero siguen en contacto con varias de las redundancias. Reímos mucho, nos pusimos serios, jugamos un poco, bailamos en una pata, perseguimos sapos en el jardín del fondo y nos asomamos al balcón a gritarle a los transeúntes. Cuando las velas comenzaron a menguar, se retiraron con disimulo. La primera en marcharse fue HaceTantoTiempoAtrás quien, más temprano, había comentado que tenía una cita. No aclaró dónde ni con quién; nosotros, suponiendo que sería por pudor o privacidad, preferimos no preguntar más. Nuestra suposición fue errada y lo supe recién al día siguiente: le harían una nota y saldría publicada en el diario. ¡Qué redundancia más modesta!



sábado, 16 de mayo de 2009

de tan barato que es, terminan debiéndote un toco de plata (*)

Lo que nos trae hoy, más que una cuestión ortográfica, es una cuestión matemática.

En los inicios de nuestra educación algebraica nos enseñan, entre otras cosas, a multiplicar. Y en esos momentos nos dicen que el producto puede reemplazarse por la palabra 'veces' ('por' para los amigos). Así, "2 x 3" puede leerse como "el producto entre 2 y 3" o como "2 veces 3", si bien todos terminamos leyéndolo como "2 por 3".

Si uno continúa yendo al colegio, aparecen las clases donde nos enseñan los números racionales ('fracciones' para los amigos), esos que llevan numerador y denominador, aunque nunca terminemos de recordar cuál es cuál y, cuando tenemos que referirnos a alguno de ellos, tiramos una de las dos palabras al azar, a veces con la pésima suerte de que nuestro interlocutor sí los recuerde y reconozca y nos marque el error. 'Pero qué distraída, me confudí' finge una y sigue hablando sin recordar, una vez más, cuál era cuál. Pues bien, estos magníficos numeritos, que tienen la particularidad de poder representar algunos números que, si quisiéramos escribirlos con todos sus decimales, gastaríamos la vida y montones de lapiceras sin llegar a escribir el valor exacto (si no se convencen, intenten escribir el valor de 1/3), nos sirven, entre tantas cosas, para graficar porciones del completo de algo.

Seguimos avanzando en nuestra educación y nos llega la hora en que nos explican lo de las ecuaciones y sus despejes. Y ahí se nos aparecen relacionados el producto y la fracción.

Hecho todo este repaso, volvamos al punto de partida. Si alguien me dice que A pesa cuatro veces más que B, puedo escribir esto algebraicamente como A = 4 x B. ¿Y si me dicen que A pesa cuatro veces menos que B? Haciendo montones de piruetas para que no se me retobe el lápiz, consigo escribir esta frase como: A = B - 4 x B, o sea que A = -3 x B. Y de esta esta otra forma, que no es equivalente pero que creo que es más acertada a lo que están pensado cuando me lo dicen: A = -4 x B.

Entonces: si comprar en el Mercado Central cuesta 4 veces menos, ¿no deberían darme en plata 3 ó 4 veces (según cuál de las dos interpretaciones del párrafo anterior elijamos) lo que compré en mercadería? Se me ocurre que, quien escribió el título, pensó primero en que cuesta cuatro veces más comprar en una verdulería que en el mercado central, pero prefirió dar vuelta la frase cambiando el más por menos. Y esto no pasa por no acordarse de si el denominador va a abajo y el numerador arriba o al revés, sino porque, o bien no se llegó a aprender esto de las ecuaciones y sus despejes, o bien porque se lo olvidaron por completo.



He conversado largamente de este asunto con un pensador contemporáneo quien me señaló que, además, usar la palabra más, en estos casos, nos lleva a una redundancia. Y a la confusión de que creamos que lo que aumenta es el más y no el veces. De ahí que reemplacemos el más por menos en lugar del veces por partes. Clarísimo. Acertadísimo. Brevísimo. Pero si ponía esto solo, no sólo iba a escribir únicamente algo que dijo otro, sino que iba a ser demasiado sintético. Y la síntesis, como ven, no es muy amiga de este blog.

Afortunadamente, el mismo día de la noticia de arriba, encontré este mismo caso pero en la forma correcta.



Se aceptan críticas matemáticas con su correspondiente demostración por inducción.

(*) no me digan que toco no se usa más...


Safe Creative #0905233707231

domingo, 26 de abril de 2009

tres tristes tomos

No quiero desmenuzar al periodista de esta nota sino al párrafo que escribió y al diario que lo publicó sin que nadie notara que en dos renglones cometió tres faltas de ortografía. Y eso sin considerar como error el paupérrimo despliegue de la redacción.

Tomo I:
De las tareas más ingeniosas que me hicieron hacer en la escuela secundaria se encuentra un cuadernillo en el cual había que señalar cuál de dos frases era la correcta. El ejercicio apuntaba a eliminar errores faltos de criterio en la lengua escrita provocados por la igualdad de sonido en la lengua hablada.
Valgan como ejemplos:

Cuando sea grande voy hacer ingeniero vs. Cuando sea grande voy a ser ingeniero
y
En esa casa tiene que haber un patio con malvones vs. En esa casa tiene que a ver un patio con malvones.

En nuestro idioma tenemos montones de estos casos, entre ellos la preposición a y la tercera persona del singular en el presente del indicativo del verbo haber, o sea ha. Es cierto que suenan igual, pero está bien claro cuándo uno está usando una conjugación de un verbo y cuándo una preposición la cual, aunque no tengamos presente que se trata de una preposición (terminado el secundario difícilmente recordemos cuáles son las preposciones, cuáles los artículos, cuáles los pronombres, y cuáles los etcéteras) bien sabemos que un verbo no es. Bueno... parece que no todos...


Tomo II:
Cuando estaba aprendiendo en el primario los tres tipos de acentuación me ocurrió (y tengo fresquísimo el recuerdo) que, haciendo tarea en mi cama, noté, un poco divertida, que ejercito podía ser tanto esdrújula como grave y como aguda. Claro que en cada caso pasaba a significar una cosa diferente. Mientras que cuando es esdrújula estamos hablando del grupo armado que defiende el país, en las otras dos tenemos conjugaciones diferentes del verbo ejercitar. Por un tiempo me entretuve buscando con qué otras palabras sucedía lo mismo.
Leyendo esto no sólo recordé ese juego infantil sino que agregué critica a esa lista nunca escrita. Y además registré que, una vez más, le faltó a quien escribió el párrafo el criterio necesario para discernir cuál de las dos palabras perfectamente correctas correspondía usar.


Tomo III:
¿Se acuerdan de la época en que nos enseñaban a separar las oraciones en sujeto y predicado y a señalar el verbo, los objetos directos, los objetos indirectos y todas esas partes que conforman las oraciones? No les puedo explicar lo que disfrutaba esos ejercicios. Cuando los hacía, mi escritorio era un despliegue de pinturitas que dejaban mi cuaderno completamente colorido, subrayado y estructurado. Para mí esa tarea era algo así como obtener la matemática de la lengua.
Entre todas las cosas que aprendimos haciendo todas esas rayitas en el colegio primario está la regla (que mencionen su nombre, si lo tiene, quienes lo recuerden) que nos hace corresponder el género de un adejtivo con el del núcleo del sujeto de la frase. En definitiva, si estoy hablando de la crítica, más que decir que fue duro correspondería decir que fue dura, si las ciencias exactas del castellano no me fallan.

Me pregunto cuánto le costará a Clarín tener un grupo de correctores que le evite a sus "comunicadores sociales", y al diario mismo, hacer semejante ridículo.


Ahora sí, lean por ustedes mismos:



lunes, 23 de marzo de 2009

abrigos enfáticos

¿Qué pensarías si leyeras una noticia que dijera esto:
"los vecinos piden, bufanda, que arreglen las veredas para poder circular sin tener que esquivar pozos que llegan a medir, guante, 5 metros de diámetro"?

Bueno, algo parecido me pasó cuando leí "[...]que considere las alternativas de castración que se determinan en la ley y, sobretodo, una amplia discusión moral y religiosa[...]". Que alguien me explique por favor qué hace un sobretodo entre la ley y la discusión moral y religiosa. ¿O es, acaso, que quienes la discutan tendrán que llevar sobretodo como signo distintivo?



Señores periodistas: es cierto que un abrigo es algo importante. Pero no por eso las cosas importantes que quieran ser remarcadas tienen que llevar abrigos.


la leche tiene frío y la abrigaré,
le pondré un sobretodo mío
largo hasta los pies,
yo no sé por qué

Y sí, María Elena(*). Cada vez que leo sobretodo me acuerdo de tu canción. Es que mientras no conocí la palabra, entendí que le ponías un sobre todo tuyo. De papel no habría de ser porque se iba a mojar, ¿no?
bueh... pianté. Me fui por las ramas.

¡Hasta la próxima edición!

(*)Walsh, claro.

miércoles, 18 de marzo de 2009

mirá si te tocaba ser corresponsal en Hawaii

De todas las veces que busqué cómo escribir Hawaii en forma incorrecta, nunca surgió la palabra "Hagüaii". Sí aparecieron los clásicos reemplazos de la H por la J, o la W por la G, como cuando uno escribe en español una palabra inglesa. Pero aun cuando agudicé al máximo mi creatividad, la combinación "üa" no me salió jamás. Y supongo que será porque no existe en nuestro querido castellano y no la vamos a encontrar ni aun leyendo todos los libros alguna vez publicados. O porque mi imaginación no llega tan lejos como la de otros.

Al principio creí que era un error exclusivo del periodista que se había encargado de subir esta noticia. Pero cuando me puse a buscarla en Google dentro del dominio clarin.com (que incluyó todos sus blogs) salieron 69 resultados con la palabra "antigüa". Sumemos los que correspondan a "antigüo" y a sus plurales. Luego expandamos la búsqueda al resto de los sitios. Por último, proyectemos el error a todas las palabras que contienen gua y guo. Ahora sí, detengámonos y no saquemos números.

La foto con su aclaración que alimenta mi blog:

(Y lo peor es que me imagino al periodista apretando la combinación correcta para que salga la diéresis y pensando "ja! ¡ésta me la sé!".)

viernes, 13 de marzo de 2009

errores que siguen corriendo delante de mis tus sus nuestros vuestros sus rostros

Cuando Julio Cortázar escribe "si se pudiera decir: yo vieron subir la luna, o: nos me duele el fondo de los ojos, y sobre todo así: tú la mujer rubia eran las nubes que siguen corriendo delante de mis tus sus nuestros vuestros sus rostros"(*), es claro que lo hace desde el lugar de alguien que ha aprendido, sabe, domina y ama su propio idioma. Y que, desde ese lugar, tiene derecho a (y exquisita gracia para) trastocarlo a su antojo sin parecer torpe.

Cuando uno encuentra a un amigo en la calle y dice emocionado "hace tanto que no nos veíamos" o "hacía mucho que no nos vemos", puede atribuírsele el error verbal al apuro y a la vertiginosidad con que dejó de suceder eso que venía sucediendo (que no se vieran).

Pero cuando vos, periodista infame(**), escribís algo como "estaba en estado vegetativo desde hace 17 [años]", no me provocás el deleite de juegos verbales de Cortázar. Ni lográs que se lo atribuya a la emoción ni a la vertiginosidad de la vida. Más bien hacés que inmediatamente te imagine en tu época escolar despotricando por los ejercicios de castellano al tiempo que le gritás a tu mamá: "¡¡mamáaaaaaaaaaaaa!! ¡¿para qué me hacen hacer esto si no me sirve de nada?! ¡si para cuando sea grande quiero ser periodista!". Pues aquí ves para qué te hacían corresponder tiempos verbales: para que cuando tengas que hablar de una noticia que acaba de situarse en el tiempo pasado, no se te haga una pasta frola en el cerebro. Pensá: o es algo que todavía sucede o es algo que ya pasó. Y si lo vas a publicar en un diario digital que tiene enormes cantidades de lectores, pensalo 10 veces hasta estar seguro.

La prueba del delito, aquí:



Y sí, cuando leo cosas así nos me duele el fondo de los ojos.


(*) "Las babas del diablo", Julio Cortázar.
(**) ok, lo admito, me pasé con lo de infame. Pero me gustó cómo quedaba.

pifiadas periodísticas: la cruzada

Hay días en los que me pregunto cuál de todas las fallas del sistema educativo hizo que ciertos periodistas obtuvieran su título. Y me pregunto también qué clase de diario pedorro los contrata y no les corrige sus faltas de ortografía, dignas de un chico que acaba de terminar el colegio primario.

Inauguro esta sección en la que iré recopilando errores que encuentre en los diarios digitales. Pero no me voy a limitar a la ortografía. Habrá también faltas de criterio, títulos confusos y todo aquello que nos pueda proveer nuestro magnífico universo de periodistas poco calificados.