Me tienta sobremanera pegar este cartelito tanto en el exterior como en el interior de la puerta de la heladera.
estimado enano de la heladera:
entiendo que puedas olvidarte sistemáticamente de que en algún horario no planeado te agarrará un hambre feroz y que, una vez más, no te hayas provisto de un yogurt para superar el momento. o que, otra vez, te haya agarrado la noche en la oficina y no te haya sobrado nada del mediodía para suplir la cena.
puedo entender que el hambre atroz haya atacado tus vísceras y no hayas tenido tiempo para abastecerte. o que hayan cerrado todos los negocios de la zona para comprar algo que alimente.
que, para no desfallecer, hayas decidido explorar la heladera y liquidar algún tupper a medio terminar o un yogurcito que alguien dejó para otro día.
lo que no puedo entender es que no tengas el decoro de dejar anotado algo como: "terminé el exceso de almuerzo que alguien se trajo en un tupper azul con tapa transparente. estaba rico". o: "me clavé un yogurcito dietético de fresas que se encontraba en la heladera. estaba vencido".
tampoco puedo entender que olvides reponer lo que te tragoneaste.
sé bueno: dejá de atacar alimentos ajenos. hoy comemos milanesa y yogursito. mañana, quién dice, pasan a gustarnos los enanitos.
saludos,
tus compañeros.